Hablemos de Satsuki Shishio (Parte II): ¿Blue le hizo justicia?

lunes, 24 de julio de 2017


Y me vuelvo a encontrar escribiendo sobre este enigmático profesor de historia.

Hace alrededor de un año, publiqué una entrada en la que explayaba todos mis sentimientos encontrados con el personaje de Satsuki Shishio y el final que recibió en su correspondiente manga: Hirunaka no Ryuusei. Hasta el sol de hoy, sigue siendo mi entrada más visitada en este blog y, a la vez, uno de los primeros resultados que arroja google al momento de buscar el nombre de mi amado Shishio sensei (hecho por el cual estoy muy orgullosa y agradecida). Una pensaría que la herida se habría esfumado después de un año de haber leído el manga pero, contrario a lo que esperaba, esa herida sigue presente. Sigue presente en forma de cicatriz, una cicatriz que duele y retuerce mi estómago cada vez que pienso en esa injusticia de final. Y entonces ocurrió: Yamamori Mika realizó un capítulo extra enfocándose exclusivamente en Shishio, ofreciéndonos así la posibilidad de sanar de una buena vez las millones de apuñaladas al corazón que recibimos las personas amantes de este individuo con olor a cigarrillos y café tras ver que perdió contra su rival Daiki Mamura.

Pero, ¿finalmente se hizo justicia para el sensei?


Antes de responder a la pregunta, me gustaría empezar hablando sobre Samejima. Esta mujer fue introducida en el capítulo que sirve como time skip de 6 años en el manga y nos fue presentada como el posible nuevo interés amoroso de Satsuki. En lo personal, jamás tuve algo en contra de ella. De hecho, tal y como mencioné en mi entrada anterior, me agradaba que la mujer fuera editora de mangas shoujo. Complementa un gusto muy valioso de Shishio y podría hacer de su relación algo interesante y adorable de ver. Mi mayor problema con la aparición de ella fue la irritante mención/acotación a la condenada corbata con patrón de sushi que le regaló en determinado momento Chun-Chun al profesor. Ya había dejado en claro que esto, lejos de alegrarme o enternecerme, estrujaba mi corazón y echaba mucha sal a la herida ya que hacía parecer que Satsuki después de 6 años no había podido superar a Suzume. Es decir, ponía en ridículo al Sensei. Lo hacía ver patético. Y él no es patético.  Esto último con la corbata no es culpa de Samejima, sino evidentemente de la decisión de la autora. Y creo que, al darse cuenta de esto, se redime en este capítulo extra, arreglando un poco las cosas. 

Pero volviendo a lo relevante que quiero comentar de esta editora, debo decir que al igual que Shishio ella me deba una sensación de melancolía y tristeza. Como si tuviera un vacío. Como si le faltara algo. Me resultó en principio muy seria y reservada. Difícil de imaginar junto a alguien como mi muy querido y carismático sensei, aunque como bien sabemos los opuestos se atraen. En definitiva, no podía caerme bien por completo esta mujer en solo esa breve y muy poco desarrollada aparición en el time skip. Así que por supuesto, Blue logra ir atando poco a poco ese cabo suelto. No se sabe el primer nombre de esta mujer pero, es bajo su perspectiva que vemos los acontecimientos en Blue y por eso es muy importante. Sus actitudes a lo largo del capítulo demuestran que no solo es crítica de los romances en su trabajo como editora sino también en la vida. No es fan de los clichés y por decisión del destino es que a través de uno se acerca aún más a Satsuki.

En este sentido y después de haber leído 2 veces el capítulo por completo es que tengo que decir que sí, que de alguna manera sí estoy complacida con cómo resultaron las cosas para Shishio en esta oportunidad.  Esto es porque, como bien sabemos los lectores del manga, Satsuki ha fallado ya 2 veces en el amor. Acá resulta ser un caso donde la tercera vez sí es la vencida. Ahora, no es por eso que estoy feliz, no. Me complace esto porque, aquel misterioso y complejo joven profesor está finalmente encontrando a su media naranja definitiva con unos acontecimientos típicos de algo por lo que es aficionado: su amado manga shoujo. Es en el cliché de su relación con Samejima donde yo me regocijo, irónicamente. La cita que tienen los dos en la exhibición de Margaret Comics fue bastante tierna y si me lo preguntan, pensada con más delicadeza de lo que imaginamos por parte de la autora (Por ejemplo Rose of Versailles es uno de los muchos mangas que tiene Shishio en su estantería cuando Suzume lo visitó a su apartamento, y es justamente con esta obra que se toma una foto con Samejima en la exposición). Aquí sale a la luz una de las cualidades que más me cautivaron en principio del personaje de Shishio y es que a él le gusta que las cosas, las personas, sean mucho más de lo que él se imagina. Que tengan lados ocultos y él se pueda divertir y sorprender descubriéndolos, viendo más en profundidad lo que realmente es algo o alguien. Ver el lado sensible y juguetón de Samejima fue tan grato para él como para mí, porque aparte de inesperado demuestra que realmente ella no es fría y seria, que realmente hay mucho más de ella por averiguar. Lo anterior también aplicaba a Suzume. A Shishio le gustaba ver ese lado comelón e incómodo que la joven protagonista tenía y era probablemente el que más disfrutaba presenciar y amar de su personalidad.

Entonces, más allá de lo linda que pudo ser esta cita, la misma es lo que es gracias al evento de Samejima pasando la noche en el apartamento de Shishio porque se inundó el suyo. Es ahí cuando se empieza a notar que a la editora sí le interesa su vecino más allá que como amigo (y obviamente no la culpo), además de por supuesto presentar el conflicto del capítulo: la "corbata de la discordia" que Satsuki guarda en una gaveta y que hace que Samejima no pueda confiar totalmente en él porque no quiera revelar su pasado. Yo misma también quisiera que Shishio fuera más abierto en ese ámbito, aunque bueno, algunas cosas nunca cambian y eso forma parte de su personalidad.

Ahora bien, el verdadero meollo y punto romántico de todo este asunto surge una vez que culmina la salida. A la hora de llegar a sus respectivos apartamentos Shishio finalmente hace lo que jamás -Y PARA LA DESGRACIA DE LAS QUE QUERÍAMOS QUE ACABARA CON SUZUME- pudo lograr con Chunsuke: besa a Samejima. Si bien esta acción me dio rabia por lo evidente (digo, nos podían haber dado aunque sea un beso entre Suzume y Shishio y aún así ellos no terminar juntos. Me hubiera dolido sí, pero al menos no tendría esta sensación de inconformidad al respecto (?) ), también quería ver la reacción de Satsuki y Samejima justo después y lo que ocurrió fue que ella le dijo lo más lógico después de ver esa corbata; que evidentemente era que no estableciera una relación con ella si está pensando en otra persona. Sin embargo creo que lo que pasa después fue mi parte favorita en todo el capítulo y que reavivó aún más todo ese cariño que guardo por el personaje de Satsuki Shishio. Pasa como un día desde que tuviera esa disputa con Samejima y entonces él hace otra cosa que también nunca tuvo la oportunidad de hacer en la historia original: explicarse a sí mismo. 

Satsuki le puede responder vagamente que la corbata no la guardó porque la hubiera querido esconder a propósito y que fue el regalo de una estudiante, una que fue muy valiosa para él. Es entonces cuando hay un pequeño panel dedicado a todo el Shishio x Suzume y que evidentemente abrió mi herida nuevamente como una dolorosa muerte lenta. No obstante, tuve un consuelo. Un consuelo que se reforzó más y más después de darle una segunda leída al capítulo. Y es que más allá de que Samejima está dispuesta a iniciar una relación con él, es que mi incomprendido sensei finalmente reconozca un error que él posee que consiste en queno es oportuno con las cosas, es decir, tiene un "bad timing" (error que le costó su amor con Suzume, vale acotar) y diga que por primera vez las cosas fluyen para él.

En conclusión...

En mi humilde opinión, yo creo que Blue le hizo justicia a Satsuki Shishio ¿borró el hecho que me hubiera gustado que Suzume y Satsuki quedaran juntos? No. ¿Fue el final que esperaba para mi amado sensei? Tampoco. Pero, ¿logra enmendar las cosas? , y creo que en los párrafos de arriba di más de una explicación del por qué en verdad este capítulo fue pensado en lo mejor para Shishio dentro de lo posible. Azul es sin duda el color de Shishio: melancólico y triste, al mismo tiempo tan esperanzador. Este capítulo logra hacer cumplir aquella frase de Shishio a la perfección: "Las heridas de aquel tiempo, ya han sido curadas, y en su lugar permanecen solo cicatrices". Mi cicatriz finalmente está sanando de buena manera, Blue sí hizo falta para cerrar esta historia en mi vida y para resguardar aún más a Shishio dentro de mi corazón. Solo me queda por decir que, me encantaría ver cómo Samejima queda envuelta alrededor del pequeño meñique de Shishio y ser testigo de su reacción al enterarse que su primer nombre es Satsuki ¿Tal vez deposito mis esperanzas en un especial futuro o en un crossover con Tsubaki Chou Lonely Planet para poder ver esto? Quién sabe. Solo sé que la felicidad de Shishio también es mi felicidad y que la pareja del león y el tiburón de estos dos personajes llegó para quedarse.



¡Hasta el próximo vuelo!

 

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