En la entrada anterior dije que se me escapaba un género dentro de este reto, pero resulta que ignoraba otro más relevante todavía: el de deportes, o comúnmente llamado spokon. Reservé el honor del primero en este interminable reto para Ping Pong the Animation, un título que para los enterados en materia está lejos de ser desconocido.
Sin mayor introducción, les cuento qué tal en esta oportunidad.
Temo que esta entrada sea muy corta, pero quiero que se sepa que, lejos de la extensión, no quita el hecho de que considero que Ping Pong the Animation se merece todo lo bueno que se ha dicho de ella. PPTA es un spokon que rompe el molde y ya con eso brilla entre la multitud. La serie es corta, pero en tan sólo 11 episodios logra todo lo que un anime de este estilo debe. Maneja bien a sus personajes, su conflicto y destaca por tener mucha personalidad en el proceso, todo gracias a su peculiar diseño de personajes y enfoque.
Debo decir que ese diseño de personajes me remitió a Devilman Crybaby, y poco después de comenzar a ver la serie me enteré de que en efecto Yuasa Masaaki es el director de ambos títulos. Seguramente alguien dirá, ¿cómo rayos tienes un blog de anime sin saber eso? ¿Por qué no averiguas mejor antes de comenzar a ver algo? Y mira, mi respuesta corta es no sé. Disfrutando del proceso, supongo 😝.
Más allá de ese detallazo, la verdad creo que el diseño de personajes influye mucho en si alguien se anima o no a ver alguna obra animada. De hecho, ver más allá de la portada en este aspecto a veces puede ser retador, pero cuando la historia vale la pena -si no te gusta cómo lucen los personajes- se siente muy bien.
Y miren, ese fue un poco mi caso. Durante un buen tiempo dejé pasar ver PPTA porque, francamente, no me llamaba mucho su estilo. Sin embargo, el tono realista y la visión general que tiene la historia para con sus personajes me compró. Además, el diseño de personajes no es lo mismo que la animación. Esa es una afirmación CLAVE en este caso, porque creo que del reto, PPTA es una de las series con mayor sakuga de todos. La animación aquí va de lo sencillo a lo grandioso, el famoso de "0 a 100", con muchísimo corazón y esmero técnico. La verdad es que en este sentido este es un anime realmente alucinante, y que sea apreciable en algo a veces considerado tan mundano como los deportes de alguna manera le da más valor en mi opinión.
Algo en particular en lo que PPTA destaca es el recurso de la "pantalla dividida". En múltiples ocasiones se fragmenta lo que vemos "en cámara" y se cubren las diferentes perspectivas: donde cae la pelota, cómo se siente alguno de los jugadores, cómo transcurre el juego en sí. Por otro lado, las secuencias donde aparece la versión robot de Smile y la versión heroica de Peco son muy creativas y vistosas.
A diferencia de otros títulos en los que sólo la fortaleza está en el apartado visual y técnico, PPTA también tiene una historia sólida y redonda, que además se cierra satisfactoriamente en menos de los tradicionales 12 ó 24 episodios. Aquí seguimos a Peco y a Smile, dos adolescentes que juegan al ping pong. Los dos afianzaron su amistad gracias a este simpático deporte, y ambos tienen aproximaciones diferentes con el mismo. Peco es arrogante y busca ser el mejor maestro Pokémon, aspirando a llegar a ser un jugador profesional y hasta participar en las olimpiadas. Smile, en cambio, peca de lo contrario. Aunque tiene talento y habilidad para el juego, se reduce frente a los oponentes y no saca toda su "garra" en los partidos. Prefiere verlo como un hobby y ya. En la serie seguiremos el avance de los dos en el deporte tras la llegada de Kong, un jugador profesional de China, a Japón.
No he visto muchos animes de deportes, pero sí puedo decirles que, aunque no lo parezca, reitero que aquí el enfoque de la historia es otro. Generalmente estas series tienen personajes siguiendo arquetipos y arcos determinados, muchas veces con un protagonista que recién se enamora del deporte en cuestión. Entonces, la historia va de cómo ese prota poco a poco supera cada desafío y mejora en consecuencia. En PPTA tanto Peco como Smile ya saben jugar. Es más, son hasta MUY buenos en ping pong. Lo que ellos tienen que afrontar en la serie es más complejo. En otros lados llegué a escuchar que es más "psicológico", y estoy de acuerdo.
Para Peco, no es cuestión de aprender a jugar, sino aprender a perder y tomarse en serio el esfuerzo que conlleva el manto de "ser el mejor". Para Smile, es una cuestión de creer en sí mismo y de honrar al oponente que tiene en frente dando lo mejor de sí.
Lo que más me gusta de la serie es que trabaja con dualidades y analogías para desarrollar a sus dos personajes principales, las cuales hilvanan la trama también. Procedo a contarlas según mi entendimiento de ellas. Los apellidos de Peco y Smile son Hoshino y Tsukimoto respectivamente. En japonés Hoshi significa estrella, mientras que Tsuki significa luna. Incluso, en sus raquetas y bolsos de deportes ambos tienen estos símbolos marcados (¡Y también están en el título de la serie :)!).
Peco es la estrella, el prodigio, el genio con talento prácticamente innato. Brilla cada vez que juega e inspira a otros con su luz. Smile es la luna, no puede brillar por cuenta propia, pero cuenta con un encanto único, capaz de disfrutar el ping pong en todas sus fases si se lo propone: entrenamiento, torneo y amistosos, especialmente los juegos amistosos.
Otra comparación que hace la serie con ambos personajes principales es la del héroe justiciero y el robot. Como ya podrán intuir, Peco es el héroe y Smile es el robot: el primero es quien salva el día, acaba con los malos y es reconocido como un ícono; el segundo es preciso en su técnica, siguiendo protocolos e instrucciones aparentemente sin mucha emoción por dentro. Aún así, los dos se necesitan y se complementan.
Y, por último, otra comparación se da entre los entrenadores de Peco y Smile, quienes en el pasado también eran amigos y competieron juntos. La entrenadora de Peco, Obaba, es una anciana dueña de un "dojo" de ping pong. De joven terminó lesionándose y terminó por retirarse, pero nunca perdió el cariño por el deporte. Mientras, el entrenador de Smile, era conocido como "Butterfly Joe" por sus excelentes habilidades. El señor Joe es el entrenador en el colegio de Peco y Smile, pero tras verse reflejado en el segundo, decide ayudarlo a mejorar y considerar tomarse en serio el ping pong.
Agrupados en estas dos duplas, el paralelismo entre las dos generaciones es agradable y emocionante dentro de la trama. Porque si bien sí hay un factor de "la historia se repite" entre los cuatro, también es posible observar ese aspecto de los adultos enseñando lo que saben a los jóvenes que continuarán con un determinado legado.
A todas estas hay más personajes, pero me he centrado más que todo en los principales porque es donde creo que mayor tela pude cortar (aunque creo que sí es una serie para ver más de una vez, dicho sea de paso). Los otros personajes, Kong, Kazama y Sakuma, por decir algunos, son los rivales de los protagonistas. Sí me parece que en cada uno hay algo digno de rescatar, entre ellos aspectos como la individualidad versus el trabajo en equipo en el contexto deportivo, así como el camino de vida que tomar después de haber triunfado (o no) en el ámbito de tu práctica.
En PPTA lo que atraviesan los personajes está ligado al deporte, pero perfectamente se podría aplicar a otros aspectos de la vida. Yo me sentí identificada con Smile, porque creo que mi nivel de competitividad es parecido a él, lo tengo pero no quiero ser una molestia. O me da fastidio asumir lo que implica ese esfuerzo, y cargar con una responsabilidad es también cargar con la posibilidad de decepcionar a otros. Uff, es complejo.
Aun así, PPTA también tiene sus momentos tanto humorísticos como emotivos que van hacia lo positivo, especialmente para afianzar la amistad de Peco y Smile. La verdad es que es un anime con el "paquete completo". Aunque no llegue a ser lo tuyo, en lo objetivo esta serie no tiene desperdicio.
Ya para mi cierre tradicional, les comento un poco sobre el opening y el ending. En lo personal me gustó mucho más la canción del segundo, si bien la secuencia es más sencilla y menos memorable. Ojo que el ending tiene dos "lados" (viene a ser la misma canción pero como en dos versiones. Abajo les dejo la que más me gusta a mí). Lo increíble es que esos dos lados se utilizan acorde a cómo va Peco en su arco, si está en caída/desgracia o si ya está alegre y pleno. Una genialidad. El opening cuenta con un tono cool dentro del ya único estilo de la serie en sí. La canción es rockera, enérgica, propia de una historia deportiva.
Por aquí van ambos:
Nivel de agrado: 🍂🍂🍂🍂 (4/5 = Me gustó mucho)





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