[Reto: Un año, un anime] Subete ga F ni Naru - Año 2015

jueves, 20 de agosto de 2026

Cuando escribí sobre Princess Jellyfish dije que en la década de los 2010 estaba más clara de los títulos más "actuales", y por supuesto de mis "eternos pendientes" allí ubicados. Uno de ellos era Subete ga F ni Naru, y la verdad es que me agradó poder tacharlo de la lista. Creo que siempre termino postergando y la vida se va en un ratico, así que es mejor aprovechar cada momento y ver lo que más provoque, disfrutarlo o posiblemente decepcionarte, jajaja. 

Sin mucho más preámbulo, hablemos sobre el también llamado "The Perfect Insider".

En aquel lejano otoño de 2015 en que se estrenó este título yo estaba en tercer año de bachillerato. Probablemente fue mi año de colegio académicamente más rudo por el nivel de exigencia en más de una materia. Y la verdad es que otoño suele ser la temporada en la que más me cuesta seguir anime semanal, eso ya lo he mencionado en otras entradas. Pero desde aquel momento había visto el opening de Subete ga F ni Naru y quedé flechada. 

Generalmente pongo el opening más hacia el final de estos "artículos", pero vamos a cambiar un poco la cosa esta vez. Vean la intro y admiren todo lo que es: 



Opening: talking - KANA-BOON

Como pudieron leer en el subtítulo, la canción es de KANA-BOON y eso antes para mí no significaba nada, pero luego escuché Silhouette hace un par de años y la cosa cambió. Esa banda hace temazo tras temazo. La verdad es que más allá de lo pegajosa que es Talking, la secuencia del opening es hipnotizante y llama mucho la atención. Con decir que mi mamá la vio por un momento y me preguntó qué eran esos dibujos tan lindos. Y tiene un punto, la animación y el color de la intro son hermosos en conjunto. Pero debo ir un paso más allá: en su simpleza resulta que guarda muchas dinámicas entre los personajes y detalles importantes dentro de la serie. Tal vez no podemos adivinar de qué trata sin nada de contexto, pero sigue siendo una maravilla. Es un gran opening y yo, que anoto recomendaciones en función de ellos, quedé encantada. Me habré tardado 11 años en ver finalmente la serie (Dios santo), pero hey, se logró. 

Ahora, ¿la serie es igual de buena que su opening? Lamento decir que no del todo. Tristemente no es la primera ni la última vez que pasa. Pero entonces, ¿de qué va Subete ga F ni Naru? Aquí seguimos a Moe Nishinosono, una estudiante universitaria de 19 años que, de cuando en cuando y de vez en vez, es asistente de investigación (o al menos eso entendí 🙈) del joven profesor Souhei Saikawa. Saikawa fue alumno del padre de Moe cuando ella era un poco más pequeña, y desde entonces la chica lo admira. Con los años esa admiración se ha convertido en amor, pero Saikawa no podría actuar más desinteresado y distante con ella. Sin embargo, Moe no se rinde y hace de todo un poco para que el profesor se fije en sus encantos y esté con ella. Saikawa es un hombre con un profundo interés en el trabajo de Shiki Magata, una prodigio de la programación quien también ha escrito libros donde discute sobre el pensamiento humano. Moe, sabiendo esto, logra contactar con la profesora Magata a través de las influencias de su tío, quien tiene un alto cargo en la policía. 

Esta conversación deja a ambas reflexionando sobre diferentes temas y, como idea para la próxima actividad de integración del grupo de alumnos al que pertenece Moe, la joven propone ir a la isla donde se encuentra recluida Magata. Por supuesto, como profesor acompañante de los estudiantes iría Saikawa. Así, un grupo selecto viaja a la isla por un par de días. Importante que hace un momento dije que en esa isla la profesora Magata está recluida, y no es una palabra que usé a la ligera. Resulta que a esta mujer la metieron presa de por vida por haber matado a sus padres a los 14 años, nada más y nada menos. Y sí, parte de las ganas de ir a la isla por parte de los personajes principales es saber por qué hizo tal cosa. Eso y que es un gran sueño de Saikawa hablar con ella y, pues, debatir. El morbo actúa de maneras inesperadas. Pero a todas estas no he terminado de contar la premisa. Una vez que llegan a la isla, Moe y Saikawa van a la instalación donde está Magata. Allí hablan con algunos de los empleados del edificio, les dan un tour por el lugar y, finalmente, son testigos de la aparición del cadáver de la profesora Magata, vestida de novia y sin extremidades. De esta forma comienza la investigación por saber quién la asesinó; quién fue el "infiltrado perfecto" (The Perfect Insider), ya que según la escena del crimen, nadie pudo haber entrado o salido de la manera en qué se vio el crimen en las cámaras de seguridad. 

Bien, ahora podemos ir por partes. La serie es un thriller/misterio, sí, pero tiene algunos detalles. Subete ga F ni Naru cuenta con un tono muy filosófico, a tal punto que decidí llamarla mientras la veía "Subete ga Filosofía ni Naru" 😂. Esto en un principio no me molestó, al contrario. Mi primera impresión del anime es que es uno que decide darle un mayor peso a los diálogos, por lo que su foco no es la acción o las emociones fuertes. No veía algo así desde que vi xxxHolic hace un par de años, así que fue algo raro "bajar los decibeles". De entrada debo decir que esto no es malo, pero sí hace que inmediatamente sea un título más selectivo. O sea, no es algo para todo el mundo. Hay que tener paciencia, bastante, porque el ritmo del anime es mucho más lento en comparación a otros, y si a eso se le suma que el misterio sigue la misma línea narrativa, pues... Podrás aburrirte. Y yo admito que a ratos me pasó, aun cuando quería ver a dónde iba a parar todo. 

El problema es que hay un punto donde siento que la serie no se compromete del todo con ser filosófica para reflexionar, pero tampoco con ser un misterio. Está en el medio, un limbo bastante extraño que en mi opinión termina por perjudicar la sensación que deja verla por completo. Cuando la comencé me gustó que partiera de las preguntas base de la filosoía: ¿Quién eres? ¿De dónde eres? ¿A dónde vas? De hecho, estas preguntas son importantísimas para resolver el misterio que se plantea, y una vez que terminas la serie más cuenta te puedes dar de ello, pero en la ejecución hay tantas otras cosas que se quieren abarcar que todo termina siendo convulso. De paso que todo esto en conjunto hace que la serie se sienta muy pretenciosa, y eso le resta puntos. Dado que al final sí creo que te puede dejar pensando sobre las preguntas que nos dejan los personajes, creo que el intento de hacer un "misterio filosófico" se hace. Pero aquí es cuando le doy la razón a otras impresiones que he visto en línea. Y es que, quizá, esta no era la manera de adaptar la historia. Vi que hay gente que opina que esto debía ser un live action, por ejemplo. Yo me inclino por decir que, si bien adoro el anime como medio, creo que una historia de este estilo se puede apreciar aún más en una novela. Y bueno, resulta que este anime es la adaptación de una, jajaja. 

Creo que la descripción de la palabra escrita le haría favores enormes a los diálogos que se dicen, y quedarían mejor con los los lugares que vemos en pantalla. Con esto no quiero decir que no valga la pena en absoluto lo que el anime hace, al contrario. Creo que hay algunas cosas que el medio animado se puede dar el lujo de hacer más cómodamente que una adaptación de carne y hueso, en especial en una historia como esta, donde eventualmente se plantean cosas un poco abstractas y los personajes utilizan algo parecido a lentes de realidad virtual (y plasmar esa realidad virtual en animación es vistoso, por supuesto). Pero también es cierto que hay mucho de lo que ocurre que se siente estático, porque la historia tiene un ritmo narrativo lento.

Eso sí, hay un detallito filosófico que me gustó, y es que Saikawa usa franelas que siguen la idea de la popular imagen de "esto no es una pipa", solo que con animales y pan. Sí, pan. Es algo pequeño pero que me pareció simpático. Dicho esto, sigo con otros aspectos de la serie. 

La trama se maneja en dos líneas temporales, la del presente en la isla y la del pasado de la profesora Magata. Ambas son importantes para entender qué fue lo que pasó. La primera porque vemos cómo Moe y Saikawa unen las piezas del rompecabezas, y la segunda porque el crimen que cometió Magata es crucial para entender su asesinato. Hay momentos donde es difícil determinar para qué estamos viendo ese flashback particular, pero como dije, todo se ata y tiene sentido después. En la línea del pasado los personajes más relevantes son Magata, sus padres y tío. En el presente son fundamentalmente Moe y Saikawa, así como la hermana de Magata. Del resto, la intervención de los demás personajes es muy circunstancial. 

En la línea temporal del pasado también llegamos a ver cómo Moe y Saikawa se conocieron, cosa que sirve para entender mejor el desarrollo de la relación. Y es que además del asesinato, el otro aspecto que abarca la serie es la relación de ambos, que es seguro que tiene un corte romántico, sólo que el personaje de Saikawa es muy antiparabólico (o eso quiere aparentar), mientras que Moe es directa, y hasta a veces un poco irritante, con el tema de que le gusta Saikawa. Es obvio, muy obvio, de que le gusta. Pero hay un punto en donde ya uno se da cuenta de que Saikawa hace la vista gorda a propósito. Los dos tienen una relación compleja, porque hay un factor de profesor/mentor-alumna de por medio, pero también de representante/tutor-representada. Una vez que Moe perdiera a sus padres, Saikawa comienza a cuidar de ella además de su tío, entonces hay capas. 

La dinámica de ambos es un aspecto muy importante de Subete ga F ni Naru, porque incluso en su rol de detectives la serie nos quiere recalcar como sus patrones de pensamiento son polos opuestos pero complementarios. Aunque no termine de concretarse una relación romántica entre ellos, los dos se necesitan el uno al otro. Y en el caso concreto de Saikawa, esa necesidad por debatir y filosofar con alguien es lo que termina por hacerlo preocuparse por Moe, quien tiene un sentido moral y ético más puro que el suyo. 


Definitivamente este anime es un seinen. No porque los protagonistas sean adultos, o gire en torno a un asesinato escabroso, que sí, sino porque combina esto con temas más densos que un shonen promedio no mostraría. Como dije, los diálogos tienen peso, y si no les prestas atención, no le verás "el queso a la tostada". El misterio, por otra parte, muestra una resolución algo enrevesada, quizás demasiado para mi gusto. Una vez que todo se revela sí logra mantener el interés, pero sí creo que roza mucho en lo novelero. Si no te vuela la cabeza por cómo sucedió, sí te la volará por lo que implica y trata de poner sobre la mesa en el plano filosófico-moral. 

Por mi parte, llegué a pensar que el misterio tendría alguna connotación o consecuencia con lo tecnológico y la programación, debido a lo importante que era esto para el personaje de Magata. Y sin ánimo de hacer mucho spoiler, me equivoqué en esto. No sé si me hubiera gustado que se fuera por esa ruta, la verdad, pero la razón detrás de la "F" me pareció, de nuevo, muy rebuscada. Aunque he hecho las paces con el hecho de que en el fondo, Subete ga F ni Naru es un anime para pensar. No es un simple misterio más que ves, se resuelve al final y todos felices. No es Scooby-Doo. El misterio se resuelve, pero los personajes siguen cuestionando el motivo detrás del asesinato.  

Algo que me llamó la atención mientras me alistaba para escribir esta entrada es que me quedó la duda de qué diablos está estudiando Moe en la universidad. Y revisando MAL sale que es arquitectura, cosa que me dejó ????. En ningún momento sentí que ella o Saikawa hablaran como arquitectos, lo único que vemos en un momento es que Moe es buena en matemáticas, pero eso como habilidad es completamente ambiguo. Así que no sé, lo acoto como un dato curioso, aunque no es algo muy relevante para la trama en realidad (digo yo). 

Otra cosa que puedo comentar sobre los personajes es en cuanto a su diseño, que estuvo a cargo de Inio Asano, autor de mangas como Solanin y Oyasumi Punpun. Y se nota muchísimo su estilo, sobre todo en Moe. Sus personajes lucen realistas, con unos ojos algo chatos muy característicos. Esto ya es una percepción personal, pero aunque los personajes luzcan alegres, siempre parecieran estar desolados en algún grado. Sin embargo, reconozco que pueden ser bastante expresivos cuando la ocasión lo amerita.

Averiguando un poco más, el director de la obra es Mamoru Kanbe, el mismo de animes como Elfen Lied (no lo he visto y no creo que lo haga, pero un referente del anime es) y The Promised Neverland (las 2 temporadas). Me tomó por sorpresa, la verdad. Creo que es un director con interés por historias complejas y con momentos emotivos que se cocinan a fuego lento. Que le acierte siempre ya es harina de otro costal. 

En el plano musical hay alguno que otro momento en que se escuchan piezas de Bach, pero no siempre. Igual, para mí, lo que más destaco es el opening, por superficial que pueda ser por mi parte. La música clásica sí es la ruta por la que opta la serie, más que todo en los momentos de tensión por el asesinato o cuando los personajes están absortos en sus pensamientos. 

Aunque ya dije que la Subete ga F ni Naru puede llegar a aburrir, la verdad es que algo de humor tiene, sobre todo en lo que respecta a lo visual (algunas expresiones de los personajes). También está el personaje de Ayako, una mujer fanática del anime que ayuda a Moe y a Saikawa con el misterio. A mí me causó gracia porque sentí que no pertenecía a esta serie y porque bueno, aunque no me cayera del todo bien, fue refrescante ver a alguien así dentro del elenco de personajes. 

En general creo que, aunque tiene sus fallos y no es para todo el mundo, Subete ga F ni Naru tiene buenos momentos, y dependiendo del tipo de espectador que seas te puede gustar mucho. La obra explora temas como la identidad y la muerte a través de un misterio "cangrejo", logrando cerrar todo en unos 11 episodios que, si bien un tanto erráticos, ofrecen algo fuera de la caja. 

Por lo tanto, después de comprar un brazo gitano con Moe y sentarnos a hablar sobre por qué pareciera que la mayoría de los interesados en la filosofía son fumadores, "califico" a Subete ga F ni Naru de:

Nivel de agrado: 🍂🍂 (2/5 = Estuvo Ok)


Y dejamos esta entrada hasta aquí. He sentido un poco rara esta "reseña". Tal vez son cosas mías. Ustedes, ¿conocían Subete ga F ni Naru? ¿Lo han visto? Si es así, ¿les gustó?

Me sorprende que he podido estar publicando una entrada semanal. ¿Quién eres, Tsubame? Igual ayuda que no estoy sobrepensando tanto y que tengo tiempo libre por las vacaciones, si bien se me acaban pronto. 

Aquí seguiremos con la programación habitual del blog el último año y medio (el reto hasta que se acabe). Ya falta menos, vamos contra viento y marea. 

Por ahora, me despido y retiro mis alas de estos cielos de misterios filosóficos. 

¡Hasta el próximo vuelo!

Tsubame

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