[Reto: Un año, un anime] Rokuhou-dou Yotsuiro Biyori - Año 2018

sábado, 19 de septiembre de 2026

Ya estamos a punto de cerrar la década de los 2010's. Creo que ha pasado un poco más rápido con respecto a la anterior. ¡Sí se puede! Esta vez toca hablar de Rokuhou-dou Yotsuiro Biyori. Cortito, reconfortante, ameno. El candidato perfecto para continuar y poder cubrir un género más dentro del reto: el Iyashikei. 

Vamos a ello. 

Como ya les comentaba en la entrada anterior, Rokuhou-dou no forma parte de la lista de pendientes que tengo dentro de mi recuento anual del 2018. Pero la verdad es que tiempo después sí me lo apunté: descubrí que hasta tenía una captura de pantalla en el teléfono con su nombre. Ahora, también tengo en la cabeza que después de ver Deaimon por allá en 2022 quería ver algo parecido en ocasiones futuras. Entre las recomendaciones de internet para lograr esto figuraba Rokuho-dou. Así que creo que estaba en mi subconsciente, jajajaja. 

Rokuhou-dou Yotsuiro Biyori nos cuenta el día a día de una cafetería tradicional japonesa, la cual es atendida por cuatro amigos: Kyousui, Tokitaka, Tsubaki y Gure. A lo largo de los diferentes episodios veremos historias de varios clientes, quienes encuentran soluciones a sus problemas gracias a la atención de los cuatro chicos principales. 


Si bien la premisa de la serie suena a un Slice of Life más del montón, Rokuhou-dou tiene el factor sanador que guarda consigo el Iyashikei. Este es un subgénero más dado a relajarte, a tranquilizar tu atribulado corazón. El ritmo narrativo es más tranquilo, sin villanos a derrotar. Los problemas que enfrentan los clientes son unos con los que el espectador fácilmente podrá verse retratado y dada la naturaleza de la serie no te dejará triste por el desenlace. Al contrario, te "reconcilia con la vida", como dirían en mi casa. Algunos capítulos se dividen en dos, cubriendo historias distintas de un solo tiro. Lejos de estancar al anime creo que permite mostrar más facetas y subtramas que te ayudan a desconectar y desestresar. 

Algo que me pasó mucho mientras veía la serie es que pensé que los episodios serían lentos o aburridos antes de comenzar a verlos, pero luego las interacciones entre los personajes me animaban de inmediato. Rokuhou-dou fue mucho más gracioso de lo que esperaba y terminé encariñándome con todos los personajes y el espíritu de la cafetería. Todo es muy tradicional y tranquilo, pero no por ello menos entretenido. Por tener ese enfoque de algo propio de la cultura japonesa me recordó a Deaimon, que ya mencioné anteriormente. La comparación que hago es en un sentido bastante neutral: son historias donde seguimos el día a día de un local que sirve dulces japoneses (en el Rokuhoudou se preparan otras cosas pero espero darme a entender), con un elenco agradable. Y en ambos títulos podrás conocer sobre platillos típicos del país del sol naciente, así sea sólo de nombre. 

En este sentido, Rokuhou-dou también vendría a ser un anime del subgénero "gourmet", de comida. Y visto así también sería el debutante dentro del reto. Ahora, la comida no es el enfoque al 100%, pero casi todo está vinculado de una u otra manera con algún alimento que se encuentra en el menú del Rokuhoudou. 

Aprovecho para decir que yo soy toda una foodie. Me encanta comer. Creo que siempre hay espacio para el postre, que tu comida favorita es un pedacito del cielo en la Tierra, que un trozo de chocolate no sólo te sube las endorfinas, sino el ánimo. Creo que la comida encierra culturas enteras, afectos, recuerdos. Y pienso que la cocina es un verdadero arte. Tripa llena, corazón contento. Definitivamente. Palabras más, palabras menos: me gustan los animes gourmet. Debería ver más de los que he visto, pero los que he visto los he disfrutado. Así que ya saben, todos aquellos animes que muestran restaurantes, exaltan el buen sabor de los alimentos y reafirman la importancia de la comida, me gustan. De paso, ¿han visto el nivel de animación que se emplea para poner en pantalla un platillo? Sublime y maravilloso. Sakuga en su máxima expresión.  


Rokuhou-dou fue realizado por el estudio Zexcs, cuyos otros títulos más conocidos incluyen Say I love you, Aku no Hana, Diabolik Lovers y más recientemente Akane-banashi. Zexcs entendió bien la tarea con Rokuhou-dou: la comida luce apetitosa y con una estética limpia, agradable; las expresiones de los personajes están muy bien logradas y los colores son vistosos. Dirían por otros lares de internet que es aesthetic

Me gustó mucho el diseño de los personajes, ya que creo que denota muy bien personalidades y rasgos con las respectivas miradas. Los ojos son todos diferentes pero iguales. Sé que suena contradictorio, pero es una paradoja preciosa. Si ven la serie entenderán mejor a lo que me refiero. Y es que los personajes logran ser bastante pintorescos a su manera.

Kyousui heredó la cafetería por parte de su abuelo, así que la conoce y adora desde que es muy pequeño. Él es el encargado de servir el té. Tokitaka es antiguo compañero de clases de Kyousui y es el cocinero principal del local. También es bueno en la alfarería y tiene un club de este hobby con sus amigos ancianos. Es muy tierno, toda un alma vieja en cuerpo joven, con una parsimonia envidiable. Tusbaki es el responsable de los dulces y postres, todos ellos de corte tradicional japonés. Y Gure es quien prepara los cafés, incluyendo el arte en la crema. Gure realmente se llama Gregorio y al principio pensé que era latinoamericano, pero resulta que es mitad italiano 💔. Nos robaron.

Los cuatro están divididos en duplas, si bien todos interactúan entre sí. Tokitaka y Tsubaki son más reservados, calmados y delicados; mientras que Kyousui y Gure son más espontáneos y alegres, más expresivos con los clientes o con sus ocurrencias. Por ejemplo, Kyousui es fanático de los gatos, y con la mascota del Rokuhoudou, Kinako, se emociona mucho. En el caso de Gure, pues él tiene demasiada energía. Corre, levanta cosas pesadas, guiña el ojo a todo el mundo... Es un extranjero animado a ojos de un japonés en su máxima expresión jajajaja. 


También me gustaron mucho dos de los clientes recurrentes del Rokuhoudou: Isago, un periodista culinario que se avergüenza de ir a locales de postres, y Kotsuru, una estudiante de secundaria que es una gran conocedora y fanática del té. 

Vale decir que la clientela no es la única que termina siendo la principal en cuanto a trama se refiere. Kyousui tiene un hermano gemelo con el que se ha distanciado y esto es una historia a la que cada tanto se vuelve a hablar a lo largo de los episodios. Me hubiera gustado que se profundizara un poco más en esta relación, pero por lo que veo el manga del que se basa la historia está todavía en publicación. Así que es muy posible que eso que no se terminara de ahondar acá sí avance más en el formato original. 

Mientras preparaba esta entrada me enteré de que el manga de Rokuhou-dou también tuvo una adaptación live action en 2022. De momento no sé en qué plataforma se puede ver, pero considero que tiene todo el sentido del mundo, dada la naturaleza de la serie. Y creo que a muchos les puede llamar la atención consumir este tipo de historia en ese formato en lugar del animado (aunque, creo yo, le robará un poco la emoción de las expresiones exageradas). 

Por otra parte, los cuatro chicos principales tienen EL elenco de seiyuus masculinos: Daisuke Ono hace la voz de Gure (Erwin de AoT y Sebastian de Kuroshitsuji), Junichi Suwabe hace la voz de Kyousui (Eraserhead de Boku no Hero y Sukuna en Jujutsu Kaisen), Yuuichi Nakamura hace la voz de Tokitaka (Gojou en Jujutsu Kaisen) y Daiki Yamashita hace la voz de Tsubaki (Deku de Boku no Hero). Lo mejor de todo es que cada uno lo hace de maravilla. Es fanservice auditivo pero buen fanservice auditivo. Y si a eso le sumamos que todos son ikemen en toda regla... Pues 💘.


A nivel de banda sonora la serie maneja unas melodías suaves, donde el piano es el instrumento principal. Incluso el ending es acústico, aunque en el episodio final nos deleitan con una versión con letra en la que todos los seiyuu cantan la canción. El regalo perfecto de cierre. Destaco al ending por su secuencia de acuarelas, ya que tiene una apariencia diferente a la norma de una manera muy bonita. Admito que me gustó más el opening como todo, pero creo que ambos tienen cierto encanto. 

Se los comparto por aquí, como de costumbre: 


Opening: Sakurairo Cliche (桜色クリシェ) - aki


Ending: Clover - Coffee Creamers


Creo que actualmente hay mucho gusto por obras denominadas como cozy en internet, sobre todo en cuanto a libros. Es un auge comprensible y hasta necesario frente a las atribulaciones diarias. Rokuhou-dou Yotsuiro Biyori entra en la categoría y de una buena manera. Además, en cuanto a anime se refiere es mucho más común ver series de acción robarse toda la popularidad y el estrellato. Historias más tranquilas, como de este estilo, pasan a un segundo plano. Sin embargo, considero que muchas de ellas ofrecen un buen entretenimiento, si bien depende de la persona y sus gustos. 

Por otro lado, series centradas en un grupo varonil que no sea de idols no son muy comunes que digamos. Así que punto positivo para Rokuhou-dou allí también. Cada tanto este tipo de series son necesarias en nuestra pantalla y me parece que aunque suelan ser desapercibidas son emocionantes a su modo y manera. Terminas encariñándote con su ritmo, su elenco, su dinámica... Quieres estar en ese local tú también :). 

Por lo tanto, después de tomar fotos a Kinako con Sui, participar en una clase de alfarería de Tokitaka, preparar helado de té con Tsubaki e irme de paseo en un bote de patito con Gure, "califico" a Rokuho-dou Yotsuiro Biyori de: 

Nivel de agrado: 🍂🍂🍂 (3/5 = Me gustó)


¡Listos por acá! ¿Ustedes conocían Rokuhou-dou? Si es así, ¿les gustó? Yo le he agarrado el gusto a este tipo de historias de un tiempo para acá, así que me agradó ver una serie de este estilo para variar un poco. 

Por ahora me despido y retiro de estos cielos llenos de platillos tradicionales japoneses. 

¡Hasta el próximo vuelo!

Tsubame

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