¡A partir de este año tengo una lista de pendientes a la cual acudir para este reto! Desde la entrada de recuento anual de 2017 dejé una lista de mis pendientes del año en curso. Gracioso e irónico, porque escogí un anime que no estaba en esa lista 🤡. Y les adelanto que en 2018 es igual. El chiste se cuenta solo. Hay que hacer lo inesperado a veces, digo yo.
Sin mucho mayor rodeo, hablemos de Konbini Kareshi.
Mi mentalidad comenzando a ver Konbini Kareshi era la siguiente: quería un Shoujo clásico de romance escolar. No he visto muchos Shoujo en el reto. La gran mayoría de las demografías han sido Josei o Seinen, de hecho. Así que quería cambiar eso un poco. Eso y que estaba necesitando ver algo "rosita".
Estaré algo grande para la gracia pero me siguen gustando estas historias. Y para disfrutar no hay edad.
La serie cuenta la historia de Haruki Mishima, un chico de preparatoria que cuando estaba en preescolar quedó fascinado por una niña y un libro de cuentos ilustrado que ella le leyó en voz alta. Ese mismo día la niña le deja el libro a Haruki cuando sus padres la llegan a buscar, y los pequeños no volvieron a encontrarse después. Aunque Haruki tiene el libro desde entonces, sólo está escrito el apellido de la niña: Mashiki. Años más tarde de su primer encuentro, Haruki logra volver a ver a una chica muy parecida a Mashiki -y con su mismo apellido- cuando entra en preparatoria, sólo que no ha adquirido el valor suficiente para acercarse a ella y preguntarle si, en efecto, se conocieron de pequeños. Un día, en horario después de clases, los dos se encuentran en un konbini (una tienda de conveniencia japonesa), y poco a poco la timidez de ambos comienza a desmoronarse. En paralelo, el mejor amigo de Haruki, Towa Honda, sufre de un amor no correspondido con la co-delegada de su clase, Mami Mihashi. La vida de los cuatro estudiantes se cruzará a lo largo de los meses, encontrándose siempre en el konbini cerca de su colegio.
Okay, ¿bastante simple, verdad? Suena a más slice of life que romance. Y lo es. Cuando empecé a ver la serie la llamé para mí misma como "Novios de Farmatodo". Verán, aquí en Venezuela, Farmatodo es una cadena de farmacias bastante popular, pero también es lo más cercano a una tienda de conveniencia que vende de todo un poco. El furor de la gente es tal, que adultos y jóvenes por igual van con muchísima frecuencia a comprar cualquier cosa y pasar el rato allí. Entonces bueno, creo que ya es evidente por qué el nombre, jajajaja.
Lo cierto es que más allá del título, la presencia del konbini es más de adorno que otra cosa. Los personajes se reúnen algunas veces afuera de la tienda y no mucho más. Si ese iba a ser su "punch", su factor diferenciador, se quedó un poco corto. Hay alguno que otro momento que rescato de esta idea, pero la realidad es que los eventos más importantes de cada pareja no están tan vinculados a la tienda directamente. Y eso que los dependientes que trabajan allí hasta están pendientes de ver en qué quedan los chicos en sus relaciones 😂.
De entrada, pensé que Konbini Kareshi seguiría una dinámica similar a Tsurezure Children, donde vemos a varias parejitas interactuar y desarrollarse (curioso que ambos animes son de la temporada de verano de 2017, por cierto). Sin embargo, aunque el opening y el ending nos parecen decir que sí, que veremos a varias parejas, Konbini Kareshi termina por centrarse únicamente en dos de ellas, que son las que ya describí anteriormente en la sinopsis. Esto me pareció una pena, porque el potencial de verlas está ahí, y en un par de ocasiones uno termina vilmente engañado. De paso, hay un episodio que está dedicado a otra pareja que no es ninguna de las dos principales, y luego MÁS NUNCA salen. Es relleno que no aporta nada, además que esta pareja sigue una dinámica de amor entre hermanastros, que sé que tiene sus fanáticos, pero es complicada de manejar y dejar colar al 100% en mi opinión. Y aquí me preocupé porque la manera en que se hablan los personajes no daba a entender del todo que no tuvieran lazo de sangre, entonces me la pasé la mayor parte de los 20 minutos de capítulo pensando "¿Es incesto? 😶". No lo era, pero entre la extrañeza y el ritmo lento, el daño ya estaba hecho. Podrán pensar que esto que dije es spoiler, pero confíen en mí. No lo es.
Quitando ese capítulo, la verdad es que el resto de la serie estuvo bien para pasar el rato. Nada muy sobresaliente con respecto a otros Shoujo, pero tampoco tan malo como lo visto en otras cosas de las que ya hablé en oportunidades anteriores dentro del reto. Admito que quizás el párrafo anterior no venda muy bien la serie, así que vamos a hacer un poco de justicia. Algo de lo que me enteré una vez que terminé Konbini Kareshi es que es un proyecto multimedia, lo que quiere decir que mezcla múltiples formatos para contar su historia. Junto a este anime hay CD dramas y cuatro mooks (una combinación entre libro y revista, según lo que leo. Recién conozco ese formato) que sirvieron para expandir las historias románticas de los personajes. Así que, asumo yo, el resto de las parejas que no se desarrollan en la historia animada tendrán momentos en los demás medios utilizados. Y de no ser así, pues el proyecto entonces tuvo una seria falla estructural.
Creo que Konbini Kareshi es un buen Shoujo para empezar. Es simple y básico, pero por lo mismo es una serie que introduce algunas dinámicas más típicas en otros animes del mismo estilo de una manera clara, tierna y entretenida. Además, las parejas principales no están mal, sólo que si se comparan con otras más memorables saldrá perdiendo. De paso, si ya eres un veterano en la demografía, como yo, te parecerá uno más del montón con alguna que otra cosilla rescatable.
Pero en un inicio dije que me divertí, cosa que atribuyo sobre todo al personaje de Towa. Si hay algo que debo destacar de Konbini Kareshi es el manejo de los personajes masculinos. Primero, porque la historia que vemos está contada desde su punto de vista, lo cual no es muy usual en un Shoujo. Eso también permite que sepamos más de ellos y qué sienten. Segundo, porque las personalidades de ellos, aunque se reducen a ciertos estereotipos, no caen mal. Ojo, que los dos me parecieron un poco bobos a su manera, pero ambos son de buen corazón. Towa en concreto cae en el estereotipo de chico extrovertido y coqueto con las chicas. Juega fútbol y es delegado de su salón. Su problema es que empieza a gustar de Mami, la co-delegada, y ella es seria y reservada. Es aquí donde Towa tiene que intentar hacer maromas para que ella confíe en él y, con algo de suerte, puedan ser más que amigos. Sé que esta trama es súper cliché, pero Towa me pareció dulce un par de veces. Hay unos episodios donde tienen que practicar juntos para una carrera de tres piernas y sentí que volvía a tener 13 años mientras alentaba que les fuera bien juntos 🙈. También me pareció muy cómico que Towa se la pasara metido en casa de Haruki, incluso cuando él no lo invitara. Después nos revelan que la razón de eso no es tan hilarante que digamos, pero bueno, es como un golden retriever abusador pero encantador.
| Son mejor pareja, debieron ser los principales al 100% |
Haruki, el protagonista, es un poquitín más soso que su mejor amigo. Es más callado y tímido. Practica natación, lo cual también se atribuye al libro de cuentos de Mashiki, el cual se llama "El príncipe de las sirenas". Haruki quedó tan inspirado por el protagonista, quien es un sireno, que por eso comenzó a nadar. Los eventos canónicos pasan en todas las edades, ¿vieron? Haruki es más sereno que Towa, lo que facilita que pueda hacerse amigo tanto de Mashiki como de Mami, quienes resultan ser buenas amigas. Lo lindo de Haruki justamente es que es ante todo un compañero amable, que se esfuerza y está dispuesto a ayudar a otros. Lo malo es que se pasa buena parte de la serie pensando en si se declara o no, cosa que creo puede llegar a exasperar a muchas personas. En mi caso, como estaba distraída con la otra pareja y asumí que eventualmente llegarían a desarrollarlos más (después de todo son los protas), no le di mucha importancia.
Eso sí, agradezco que los primeros fueran la pareja de Towa x Mami, porque fueron más entretenidos y menos dramáticos. En general tengo que decir que los problemas a los que se enfrentan también los sentí más verosímiles. Se sintieron de adolescentes, incluso algo realistas para esa edad. Hay un punto en el que vemos que la familia de Mami la sobreprotege mucho, entonces ella misma no quiere verse con Towa porque puede molestarlos. Y la manera en que se retrata no me pareció descabellada. Con esto no quiero decir que los problemas de Haruki Mashiki no puedan considerarse verosímiles, pero sí son más de drama típico de ficción.
De ambas parejas sí puedo decir que tienen sus respectivos momentos tiernos en los diferentes eventos slice of life de colegio. Me pareció un punto positivo que cada episodio se asociará a un mes del año, lo que ayuda a ver cómo avanza su relación a lo largo de un año y es un excelente justificativo para tener el episodio de Navidad y el episodio playero/vacacional de una manera más orgánica.
En cuanto a las niñas no puedo mantener el mismo entusiasmo que con los chicos. No es que sean terribles, pero son muy sencillas. Las dos son introvertidas además, entonces es difícil notar características de ellas que las diferencien. Quizás, puedo decir que Mami es lectora y Mashiki no. Y bueno, luego hay algo adicional que se le da a Mashiki, pero me choca un poco que eso sea lo que la defina más como personaje. Dado que eso SÍ es un spoiler me limitaré a dejarlo hasta aquí, pero tiene que ver con la salud de su familia. En general, me hubiera gustado conocerlas un poco más a fondo.
Konbini Kareshi estuvo realizado por Studio Pierrot, lo cual siento que se percibe mucho en la animación y el diseño de personajes. Este último es tan desabrido que me duele. Es muy genérico y poco memorable. Los colores aunque en teoría brillantes, se sienten estáticos y algo opacos. No es el peor apartado técnico del mundo, pero podría ser mejor. Merecido reconocimiento le quiero dar a los fragmentos correspondientes al libro de "El príncipe de las sirenas", los cuales tenían un mayor color y personalidad, alternando entre movimientos y momentos estáticos, tal cual un libro.
Sobre la música tengo mis comentarios, uno que en particular me hará quedar como una loca, pero bueno. Hay una canción del OST de Konbini Kareshi que les prometo suena MUY similar a una pieza del OST de Rurouni Kenshin de los 90's. La intenté buscar para hacer la comparación aquí, pero no está por ninguna parte.
Youtube solo tiene la pieza más memorable del OST de los Novios de Farmatodo, llamada Youth, que bueno, es muy bonita. El violín se luce de maravilla y arrulla a tu corazoncito. La dejo acá abajo porque se lo merece:
El opening y el ending me gustaron. Con el opening hay dos versiones de secuencia animada. La primera da muchísima pena porque son fragmentos de los primeros episodios. Luego recapacitaron y se dieron cuenta de que podían hacer algo mejor y la segunda sí está más chévere. Es que en muchos sentidos esta serie me provoca decirle a todos los involucrados "¡Échenle más ganas!". PERO ADIVINEN, tampoco está en Youtube. ¿Qué tienen en contra de Konbini Kareshi? Les dejo la primera versión en contra de mi voluntad acá:
El ending me gustó más en cuanto a canción, low key es tremendo temazo lento. La quería guardar en mi playlist, pero no la consigo en Spotify. De nuevo, ¿qué les hicieron estos muchachos? El ending tampoco está en Youtube, pero les dejo la canción de todos modos:
En fin, Konbini Kareshi es un anime con potencial desperdiciado. No lo voy a negar. Sin embargo, como Shoujo para pasar el rato y para principiantes pasa la prueba. Tiene una linda música, que acompaña a varios momentos tiernos para dos parejas que, si bien con sus tropos, puede darte una dosis de romance cuando lo necesites (y posiblemente ya no tengas nada que ver). Advierto que, como es para principiantes, cumple con la regla de no avanzar mucho en el plano romántico. Es decir, para ver una agarrada de mano la serie se tomará su tiempo. Y lo que llega a mostrar es breve, si bien dulce.
Aunque esto es ir en cierto detrimento de la propia serie, creo que otros títulos como Tsurezure Children y Nijiiro Days ejecutan mejor lo que Konbini Kareshi promete ser y se queda a medias en ser: el primero por darnos un mosaico de diferentes parejas, para todos los gustos y colores; y el segundo por mostrarnos un Shoujo romántico desde la perspectiva masculina.
Por lo tanto, después de comprarme un manga con Mami en el konbini y conversar un ratico con los dependientes, "califico" a Konbini Kareshi de:





Holaaa!!!, la animación se ve preciosa, la verdad decidí no leer todo por que me llamo mucho la atención y quisiera darle una chance al anime :).
ResponderBorrarFeliz viernes...